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QUE LASTIMA..!! Cierre de Librería Calíope es duro golpe a la Cultura Hispana |
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Por Román Polanco
NUEVA YORK.- La empresa General Motors, símbolo de poder y grandeza de Estados Unidos, sufrió un ataque al corazón-disco duro de su economía.
Se podría salvar, y sabemos que su salud no es muy buena, con el poderío económico (y el ego) que representa el eje central que es el gobierno de Estados Unidos. Una maniobra de la ingeniería económica se ha dispuesto como tarea la disposición de salvar este símbolo de U.S.A.
A nosotros los hispanos se nos ha ido, al parecer para siempre, el símbolo dominicanyork de la cultura que fue la Librería Calíope, ubicada en el 170 de la calle Dyckman en Manhattan. La Librería Calíope ha sido por muchos años un foro importantísimo de expresión y difusión de las ideas y la literatura.
Nos enteramos hace varios meses que los ejecutivos de ese pulmón cultural nuestro habían tocado varias puertas buscando oxigeno económico para su maltrecha subsistencia.
Estamos casi seguros como siempre que no darán bola pues lo único que nuestros políticos pueden conseguir son proclamas y ahora una nueva: citaciones, eso se lo invento Nelson Castro, por lo demás creo que ya han entregado todas las proclamas por este año; no quedan mas.
Ustedes se estarán preguntando cual es la función del Comisionado de Cultura de Estados Unidos, ¿que hace? Pues eso, el figurero en el micrófono de los Comisionados, unos cuantos libritos (secuestrados) premiados y otros bultos políticos.
Nunca han permitido que nadie de otra tribu sea parte de su contraseña cultural. Franklyn Gutierrez, se paso tres años de Maestro de Ceremonia, mientras Frank Adolfo se traga un cable diario en Nueva York. Ya se porque José Carvajal dijo que aquí en Manhattan nada sirve; allá el que era socio de Frankyn.
Sabemos que se armo de inmediato una Comisión que intenta salvar a Calíope. El equipo esta conformado por el Empresario Arsenio Zapata y Carlos Arias entre otros. Hoy se pone a prueba la capacidad de moldear las vicisitudes de los malos tiempos, necesitamos la mano amiga de un buen dominicano.
¡Carlos Gómez podría dar una palmadita de buena suerte.
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